Al salir de la cripta de Santa Cecilia, volviéndose a la izquierda se llega a un largo corredor, que constituye uno de los dos núcleos más antiguos del cementerio (galería B). Al término se pasa a la galería C, donde se halla la hermosa lápida de Augurino con la paloma que tiene el ramito de olivo en el pico.
Por un estrecho pasadizo se llega a la galería A, llamada de los Cubículos de los Sacramentos. En las paredes se encuentran algunas inscripciones. Leemos una: